Wednesday, August 6, 2014

Es tiempo de fortalecerse en Cristo Jesús.

Por Rev. José Eugenio Hoyos.


La humanidad está viviendo momentos muy difíciles las noticias son alarmantes y nos invitan a vivir en constante Oración, pues es triste darnos cuenta de la guerra y la pérdida de vidas que se están dando  en el conflicto entre Israel y Palestina, el dolor de los familiares del avión derribado en Ucrania y la situación migratoria que están viviendo miles de niños Centroamericanos en la frontera de Los Estados Unidos y México.
Es por eso que debemos estar unidos en Oración y si es posible en Ayuno y solidaridad.

Efesios 6-10-18 nos dice: “Por lo demás fortalézcanse en el señor con su energía y su fuerza. Lleven ustedes todas las armas a Dios para que puedan resistir todas las maniobras del diablo.



Pues no nos estamos enfrentando a fuerzas humanas sino a los poderes y la autoridad que dirigen este mundo y sus fuerzas oscuras, los espíritus y fuerzas  malas del mundo de arriba. Por eso pónganse la armadura de Dios, para que en el día malo puedan resistir y mantenerse en la fila valiéndose de todas las armas….

Es por estas circunstancias que hay que ponerse la armadura de Dios, la armadura viene acompañada del rezo del Santo rosario, de vivir los Sacramentos a plenitud, de seguir los Mandamientos  que nos van a ayudar a disciplinar nuestras vidas y sobre todo a sentir que Cristo vive en cada Eucaristía.


Hay que alegrarnos por todo lo que hemos logrado o alcanzado en la vida pues todo se lo debemos a Dios. El enemigo es el único que no se va a alegrar por nuestra conversión o por encontrarnos personalmente con Dios.
En las sagradas  Escrituras se nos dice repetidas veces vístase y despójese. Vístase de las cosas nuevas y despójese de las cosas viejas. La vestidura De Cristo en todo Católico es real y Espiritual.

Gálatas 3-27 nos dice “Revestíos de Cristo” y Colosenses 3-14 “Sobretodo vístanse del amor”.
Hay que ceñirse con el cinto de la verdad y la verdad es la palabra de Dios.

La palabra de Dios es lo único que va a permanecer cuando lo demás no este.
“Cielo y tierra pasaran más tu palabra no pasaran”.

Friday, July 18, 2014

Carismáticos profetas del amor sanador de Cristo

Por el Rev. José E. Hoyos



No dejo de asombrarme en cada evento, encuentro o congreso carismático el gran despliegue de entusiasmo por parte de los creyentes llenos del gozo y del fuego del Espiritu Santo. La Renovación Carismática Católica está llenando todos los vacíos existenciales y espirituales, llenando de fe a todos sus integrantes dando como resultado poderosas conversiones, sanaciones y liberaciones.

A los carismáticos con una sólida formación pastoral y gran conocimiento de la doctrina de la Iglesia, si son bien aprovechados, valorados, respetados y tenidos en cuento por los párrocos y obispos pueden llegar a ser claves e importantes para la nueva evangelización.  En vez de condenar, prohibir, criticar, hay que dar formación e instrucciones para un mejor servicio en la Iglesia y en las nuevas generaciones de creyentes. A la juventud hay que ponerle mucho cuidado, darles importancia, dedicarles tiempo, pues, así evitaremos que las sectas o “iglesias cristianas” sigan llenando las iglesias. Hay que dejar que los jóvenes carismáticos también sean protagonistas, mucho tenemos que aprender de ellos. 

No podemos olvidar que profetizar es dar a conocer lo que Dios dice a su pueblo, y el profeta lo transmite por la acción del Espiritu Santo que lo impulsa. En la Renovacián Carismática hay una gran sed de conocer la palabra de Dios, de vivirla y ponerla en acción. Nuestra sociedad necesita urgentemente nuevos profetas que anuncien que Cristo está vivo y ha resucitado. Los profetas carismáticos están llamados para llevar a esta generación una sanación y liberación urgente. San Pablo se maravilla del trabajo del Espiritu Santo que transforma a los creyentes en imágenes de Cristo, que a su vez, es imagen del padre (2 Cor 3, 17-18). En oración, alabanza y formación nacen los nuevos profetas carismáticos.

Thursday, July 17, 2014

Padre José Eugenio Hoyos en el ECCLA 2014

Por Karla Dinora




El Padre José Eugenio Hoyos asesor de la Renovacion Carismatica y predicador internacional de Sanación y Liberación será uno de los predicadores en el ECCLA (Encuentro Carismático Católico 2014) que se llevara a cabo el 12 de Octubre en el Estadio Casa Blanca Liga de Quito en Ecuador. El lema escogido este año será: “Con María viviendo un Nuevo Pentecostés”.
Este será un gran evento de adoración y sanación de suma importancia para el pueblo católico donde más de 40 mil personas vendrán de diferente s ciudades del Ecuador y de Latinoamérica.  


 

Wednesday, July 2, 2014

¿Por qué sufre un hombre sin Dios?

Cada día encontramos en nuestra comunidad inmigrante personas que se encuentran solas, humilladas o deprimidas y tienen mucho sufrimiento y depresión.
El hombre de nuestra sociedad actual está siendo presa de terribles tristezas, de recuerdos del pasado, se encuentra desorientado, porque ha abandonado a Dios y ha perdido el sentido de su vida.
Estamos encontrando dentro de nuestras familias a personas que están sufriendo de depresiones severas, una salida frecuente de la depresión profunda es la tentación de acabar con su propia vida, sobre todo cuando la fe religiosa escasea; cuando no hay motivación ni confianza en la iglesia.
El número de suicidios aumenta en los países más desarrollados y a las personas que más sacude es a los más pobres y a los que han perdido la esperanza y están alejados de Dios y hay una marcada ausencia de la oración.
Por eso cuando te sientas triste y afligido necesitas primero buscar un sacerdote o a un miembro de la iglesia que te escuche, te haga sentir parte de esta iglesia universal y te guie a tener un encuentro personal con Cristo Jesús, Él que te va a sanar y liberar de tus penas y amarguras.
Necesitas abrir tu corazón a Dios, recordar tus valores, tener presentes las metas y objetivos que te has propuesto para realizar en tu vida y con tu familia.
¿Piensa que el sentido último de tu vida sólo se encuentra en Dios, que Cristo no te va a defraudar y que es Él que debe ocupar el primer lugar en tu vida?
Apóyate en la roca firme y sólida que ya tiene nombre: “Jesucristo”. Si tú acudes a tus creencias religiosas y eres constante y asiduo en la oración, podrás probar por propia experiencia, el consuelo y el ánimo que se encuentran en la fe y en la comunicación con Dios, para los momentos más duros y amargos de la existencia.
Pero con Cristo seremos vencedores de los momentos más amargos en la vida. Dios nunca te fallará aunque pienses que todo se hunde a tu alrededor — Dios te ayudará y te sostendrá con su bondad infinita, porque “sabemos que Dios dispone de todas las cosas para el bien de quienes lo aman” (Rom 8:28).
Con Dios, en el corazón no habrá sufrimiento.

Tuesday, June 17, 2014

Padre José Hoyos en el Encuentro de Sanación Interior en Phoenix, Arizona


Por Fidel Hurtado-Zapata

El Padre José Eugenio Hoyos, predicador principal del VII Encuentro de Sanación Interior organizado por la Diócesis de Phoenix, Arizona y dirigido por la Renovación Católica Carismática fue todo un éxito.

La asistencia fue multitudinaria, el centro de convenciones en el centro de la ciudad de Phoenix  quedó pequeño para la gran convocatoria espiritual. El Padre Hoyos no esperaba que en las calles de Phoenix se sintieran unas temperaturas elevadas de más de 109 grados, pero adentro era mucho más fuerte ya que cuando los miles de asistentes más de 5 mil personas pedían fuego, fuego, fuego del Espiritu Santo. ¡La temperatura subía mucho más!

Es impresionante como largas filas se formaron desde tempranas horas para encontrar los primeros lugares y gozarse de estas poderosas bendiciones. Las jornadas se realizaron entre poderosas y efusivas prédicas, oraciones, alabanzas y se sintió la sanación y liberación por todos lados.

Lo que más impresiono fue la fe tan fuerte y la fuerza de los dones y carismas que se sentían por todos lados. Se debió un Nuevo Pentecostés, un avivamiento del espíritu que animaba a todos los asistentes a orar y a glorificar a un Dios vivo. Se sintió la fuerza del Espiritu Santo sanador y liberador.